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Por devoción y tradición centenares de católicos acuden a misa en honor a San Lázaro, el patrono de los perros. Lo llamativo de esta celebración es que la gente llega acompañada… ¡de sus propios perros! El objetivo es pagar las promesas en agradecimiento por la sanación de sus mascotas, la búsqueda de otros milagros y al mismo tiempo para escuchar la misa. La Parroquia María Magdalena de la ciudad de Masaya, es el templo que atrae a estos feligreses y donde los perros son el principal atractivo de la fiesta, a la cual, además, acuden vestidos con coloridos y llamativos disfraces.

Texto: Jocelih Silva
País: Nicaragua

e dice que la ciudad de Masaya se caracteriza por sus bailes, música, tradición y religiosidad. Ubicada a 27 km de Managua, tiene las fiestas patronales más extensas del país: son seis meses de cultura y tradición que inicia a finales de octubre con la Fiesta de los Agüizotes, que es la versión nica de “Halloween” , y finaliza entre marzo y abril con las actividades cuaresmales.

Sin embargo, una de las celebraciones más particulares y originales de la ciudad es la festividad a San Lázaro, un hombre pobre, leproso, que usaba muletas y que siempre iba acompañado de perros. Dicha conmemoración se lleva a cabo el quinto domingo de cuaresma.

La Parroquia María Magdalena del barrio indígena de Monimbó, resulta pequeña para los centenares de fieles devotos de San Lázaro, que desde tempranas horas se congregan dentro de la iglesia. Ahí llegan acompañados de sus amigos de cuatro patitas para pagar promesa por haber recibido la curación de sus perritos y al mismo tiempo escuchar misa.

Indira Silva, originaria de Managua, es una de las promesantes que se levantó bien temprano para abordar el bus Managua-Masaya con el fin de estar a las siete en punto en la parroquia, para pagar la promesa con su perrito “Dollar”, de 7 años.

“A Dollar se lo habían robado; mi hermana coordinó una intensa búsqueda a través de diferentes medios. En familia llegamos a ofrecer una recompensa de US$ 50 para que lo regresaran a casa porque nuestro temor era que se deprimiera o se muriera. Nosotras le prometimos a San Lázaro que si lo encontrábamos lo traeríamos a misa. Y aquí estamos; pasamos una angustia de dos semanas por su pérdida”.

Indira menciona que es primera vez que llega a Magdalena a la misa de los perros: “Me ha gustado mucho. Esto de traer una vez al año a la mascota, me parece una experiencia muy bonita”, explica.

En el fervor católico la chicha de maíz es un símbolo de agradecimiento. Por ende, hay devotos que regalan esta bebida a la gente que llega a la iglesia a pagar la promesa. Elba González, a sus 65 años, relata que lleva más de 20 años pagando promesas a San Lázaro. “Siempre vengo en compañía de mi familia a repartir chicha y a ordenar las candelas del altar. Esta es una promesa que voy a pagar hasta que Dios me preste vida”, manifiesta.

Atención gratuita

Con mucha algarabía y fervor religioso antes de culminar la misa, grupos folclóricos de Masaya realizan bailes en honor a la festividad, dirigidas especialmente al Cardenal Leopoldo Brenes. También se realiza la coronación de la “India Bonita” y la reina de las fiestas patronales de San Lázaro. “Para mí es un orgullo representar la India Bonita porque soy devota de San Lázaro; esta fue una gran competencia pero con fe, entusiasmo y preparación, logré ganar”, comenta Celeste García, la India Bonita de este año.

Jorge Luis Calderón oriundo de Monimbó, asegura que la fe en la milagrosa imagen de San Lázaro hace que los perros se curen de cualquier enfermedad. Llegó a misa con “Pipol” un cachorro que fue disfrazado como superhéroe. “Lo vestí así porque es nuestro súper cuidador en la casa. Todos los años vengo a San Lázaro; con mucha devoción uno le pide a él que los sane cuando están enfermos; es milagroso. Pero nosotros también debemos cuidar a nuestros perros con su aseo y alimentación”.

Una vez finalizada la misa, en las afueras de la parroquia un grupo de jóvenes veterinarios coloca un centro de atención con servicios totalmente gratuitos. “Venimos a este evento desde hace 15 años con estudiantes de la carrera veterinaria de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC). Ellos colaboran en desparasitar y poner la vacuna antirrábica a todos los perros. Esto lo hacemos porque sabemos que la gente que viene a esta actividad se preocupa por la salud de sus mascotas”, detalla Enrique Rimbaud, Decano de Veterinaria de la UCC.

Asimismo, se realiza un festejo recreativo con el concurso de mejor disfraz canino en las categorías tradicional y fantasía. Junto a ello, los niños y adolescentes disfrutan de los juegos mecánicos, la venta de comidas tradicionales como asados, sopas, quesillos y vigorón. La jornada finaliza con una fiesta de danza al final de la tarde con el fin de recaudar fondos para remodelar la parroquia.

Concurso del mejor disfraz

En esta celebración, los canes se convierten en los protagonistas de la fiesta. Cachorros y adultos de distintos tamaños y razas son vestidos con diseños originales de acuerdo a la creatividad del amo, quien los atavía con trajes típicos como promesantes, campesinos o personajes populares.

Al finalizar la misa en honor a San Lázaro, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) realiza el concurso del mejor disfraz. Los premios otorgados son $ 1000 córdobas en productos para los perros (casi US$ 33) más C$ 500 en efectivo (US$ 16,5) y C$ 1500 en efectivo a la categoría fantasía (US$ 50).

Aunque a la iglesia acudieron aproximadamente 500 perros y más de 2000 promesantes, no todas las personas deciden participar en el concurso, debido al desinterés por competir. Los que sí deciden, inscriben a sus perros en la tarima del evento. Este año se inscribieron 100 canes. “Desde el 2007 hay una intención del gobierno central por respaldar estas festividades con el propósito de promover el rescate de costumbres y tradiciones”, señala el historiador y periodista Wilmor López.

El objetivo del gobierno es la promoción de valores desde la familia y la comunidad con las riquezas turísticas, patrimoniales, artísticas, artesanales, históricas y culturales, para que la población las conozca y se apropie de las prácticas ancestrales que realizaron nuestros pueblos indígenas. Es por eso que se han realizado capacitaciones a movimientos juveniles en temas de patrimonio cultural o museos comunitarios, por ejemplo, para la formación de promotores culturales en todo el país.

Por otro lado, la campaña turística “orgullo de mi país”, que se inició en 2015, presenta la forma de vivir del nicaragüense con su idiosincrasia, tradiciones culturales y religiosas, historia, bellezas naturales y patrimonio nacional.

Antigua tradición

• Wilmor López explica que esta tradición en honor a San Lázaro está vigente desde hace muchos siglos, cuando los indígenas llevaban a sus perros a pagar promesas. “Juntos llevaban ofrendas al santo como símbolo de fe y gratitud por haberlos salvado de envenenamiento, ataque de parásitos, sarna y otro tipo de enfermedad”, indica. “Se dice que el perro en tiempos precolombinos era un animal sagrado y compañero fiel del hombre. Es de ahí de donde viene la adoración a los canes”, agrega.

• El periodista e historiador manifiesta que el indígena se sentía identificado con Lázaro, de la parábola de Cristo, el de las muletas y llagas causadas por la lepra, al cual solo se le acercaban los perros a lamerlo y acompañarlo en sus caminatas.

• A partir del “Sábado de Lázaro”, en víspera de la misa, el párroco alista el altar donde el santo recibe a sus devotos que colocan candelas de sebo, ofrendas florales, dinero y hacen sus oraciones. Ese mismo sábado por la tarde, se realiza una procesión por las calles centrales de Masaya: los feligreses acompañan la imagen en compañía de sus perros.







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Versión Principiantes – A2


Los perros también van a misa


Mayasa en Nicaragua, es una ciudad llena de festividades. Entre octubre y abril la ciudad se dedica a la cultura y los festivales tradicionales, en su mayoría religiosos. Una de estas celebraciones es la conmemoración de San Lázaro.

En la fe católica, San Lázaro era un hombre pobre y leproso a quien solo se le acercaban los perros. Por eso se lo considera el patrono de los canes. Por ese motivo, centenares de personas llegan a Masaya para "pagar sus promesas" a San Lázaro.

Cuando el mejor amigo del hombre enferma, sus amos le rezan a San Lázaro para que este lo sane. Cuando el milagro está hecho, las personas "pagan su promesa" y viajan hasta la parroquia de María Magdalena desde todas partes del país para escuchar misa y adorar a la imagen del santo.

Ese día, los perritos van a misa. Sus dueños los visten con ropas de colores y, una vez terminada la eucaristía, el Ministerio de Turismo realiza un concurso de disfraces, además de la coronación de la "India Bonita", un concurso de belleza.

El perrito ganador en la categoría "mejor disfraz", se lleva dinero en efectivo y productos caninos. También ese día, la Universidad de Ciencias Comerciales pone un puesto veterinario para vacunar y desparasitar a las mascotas.

Así, los devotos bendicen a sus mascotas y le agradecen a San Lázaro, el patrono de los perros, por haberlos ayudado a encontrar a sus pequeños perdidos o salvar a aquellos que estaban muy enfermos.

Comprensión

A continuación verás las preguntas de comprensión del texto. Lee y escucha el texto para responder a las preguntas. (Te recomendamos leer primero y escuchar después)

Los perros también van a misa

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Gramática y Usos

A continuación encontrarás dos documentos PDF con la explicación del Uso y Gramática.

A2 ‘Vocabulario Animales Domésticos .

B2 ‘ Conjunciones adversativas/consecutivas .

Vocabulario

Perros van a misa

Vocabulario Resumen

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