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Todos los años, desde junio hasta finales de noviembre, los habitantes de las islas del Caribe miran los reportes del estado del tiempo con mucho cuidado. Saber a tiempo la noticia de una tormenta tropical o un huracán puede significar la diferencia entre perderlo todo o poner a buen recaudo sus bienes materiales. Esta es la época de huracanes en el Caribe y aquí les mostramos cómo sus habitantes enfrentan la furia de la naturaleza.

Texto: Sabdiel Batista Díaz
País: Cuba

o todos los habitantes del Caribe han aprendido a vivir con los huracanes de igual forma. Para algunas pequeñas islas significa una destrucción total de su economía y cientos de muertos, porque no tienen adecuados planes ante situaciones de emergencia. Pero otras naciones tienen eficientes medidas ante desastres naturales, que incluso se ejercitan a nivel nacional antes de que ocurran los temidos huracanes.

Juracán, dios del mal para los tainos, era quien provocaba los ciclones y huracanes en el Caribe. Algunos estudiosos dicen que Juracán no era un dios, sino una diosa y era la “señora de los vientos”, una deidad femenina también conocida en la región del Caribe como Guabancex. Esta diosa malvada reinaba y dominaba en la tormenta destruyendo todo a su paso.

En lo que va de siglo, Cuba, la mayor isla del Caribe, ha sufrido el impacto de 29 ciclones de los cuales diez han sido tormentas tropicales y 19 huracanes, nueve de ellos de gran intensidad. Hasta ahora, solo 54 personas han perdido la vida en un país que cuenta con 11,5 millones de habitantes. De acuerdo al informe de la Defensa Civil de Cuba, las pérdidas materiales están valoradas en unos 36 000 millones de dólares y casi 1.8 millones de viviendas dañadas.

Debido a la terrible experiencia del huracán Flora en 1963, que dejó 1200 muertos, el gobierno cubano realiza, cada año, desde 1986, un ejercicio nacional de defensa civil contra desastres naturales, previo al comienzo de la temporada de ciclones (1 de junio al 30 de noviembre). En este ejercicio participa el pueblo, la Defensa Civil, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y todas las entidades y organismos estatales. Se busca la prevención y la preparación en todo el país.

Según comenta el Coronel Luis Ángel Macareño, 2do Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, “con el huracán Irma se confirmó una teoría: toda Cuba está en la ruta de los huracanes por el Caribe. Algunos asolaban solo el occidente del país, pero con Irma todo cambió, pues afectó a casi el 75 % del territorio. Con una situación como esta es muy difícil enviar recursos materiales para la recuperación de una zona a otra”.

El Coronel Macareño resalta el papel de los medios de comunicación en la educación de la gente en la percepción de riesgo, lo que ha llevado a tener una población muy bien preparada ante eventos climatológicos. A raíz de estos resultados y el reconocimiento que ha alcanzado Cuba en este sentido la isla hoy está integrada a la “Estrategia Internacional de Reducción de Desastres Naturales”, implementada por la ONU.

Puerto Rico

El huracán María arrasó el Caribe en 2017, solo unas semanas después del paso de Irma (6 fallecidos en Puerto Rico), considerado el más poderoso en cientos de años. María destrozó Dominica, Guadalupe, Barbuda y Puerto Rico; toda la infraestructura de esos países se vio afectada, sus economías se deterioraron y fallecieron 64 personas en Puerto Rico y 16 en el resto del Caribe insular.

“Es un huracán tan fuerte que ya no pretendemos proteger nada material, nos conformamos con salvar el mayor número posible de vidas. Nuestra mayor preocupación son las comunidades cercanas a la costa, donde hay muchas residencias de madera o en mal estado”, aseguraba en ese momento a la prensa Abner Gómez Cortés, director ejecutivo de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres.

Ante el inminente paso de María por el país, el gobierno aumentó el número de refugios disponibles, que ascendieron a 500 y tenían capacidad para albergar entre 90 000 y 150 000 personas, una cifra que resultó muy inferior a los miles de desplazados.

En los días previos al paso de María muchos pobladores trataron de viajar a Estados Unidos, pero las aerolíneas se aprovecharon de esta situación y subieron los precios de los boletos a más de mil dólares, casi cinco veces lo que generalmente cuestan.

Por otro lado, la ayuda demoró mucho en llegar porque sus puertos y aeropuertos también quedaron muy dañados. Un mes después del paso del huracán todavía más del 90% del país permanecía sin electricidad. Puerto Rico no estaba bien preparado para el paso de fuertes huracanes.

República Dominicana

Aquí la situación también fue abrumadora. Aunque brigadas militares se encargaron de las evacuaciones obligatorias de zonas vulnerables y de las riberas de los ríos, muchas personas no quisieron irse hasta el último momento, pues no percibían el riesgo eminente.

Según cifras recopiladas en medios digitales, los resultados fueron desalentadores: 350 000 viviendas en 14 provincias del norte quedaron sin electricidad; más de 1000 evacuados y millones de dólares en pérdidas materiales en todo el país.

La periodista dominicana Mayra de Peña de Caraballo cuenta que “el conocimiento o la percepción de riesgo ante huracanes están segmentado en República Dominicana. En los sectores de mayor educación hay más conocimiento al respecto, aunque nunca lo suficiente. La población de menos poder adquisitivo conoce algo sobre los huracanes, pero no están educados ante los riesgos reales. A veces hasta tienen la oportunidad de salir, pero no tienen la consciencia del peligro que esto representa para sus vidas”.

Mayra advierte que aquí la población está más en riesgo y en muchas ocasiones esperan el último momento para actuar. “Sabiendo que están en zonas vulnerables construyen y se apropian de viviendas en esos lugares con la esperanza de que el gobierno los desaloje y les otorgue luego un apartamento. Gran parte de los pobladores esperan el último momento para salir de las casas ante el paso de huracanes e ir a las zonas de refugios,” asegura.

“Pienso que el gobierno debería trabajar más en la prevención que en la mitigación del desastre ya que estamos en la ruta de los huracanes y debiesen ser más enérgicos en torno a impedir la construcción de viviendas en zonas vulnerables”, explica Mayra. La periodista agrega que “es cierto que reforestar y recoger basura de las playas es bueno, pero la población dominicana carece de educación en este sentido y al gobierno le falta asumir más esa responsabilidad”.

Como se ve, todos los pueblos del Caribe no se preparan de igual forma para enfrentar los fenómenos climatológicos, desastres que azotan cada año estos mares llenos de islas. En algunos lugares se prepara a la población previamente, y en otros solo se hace énfasis en la recuperación económica posterior. En fin, vivimos en tierras de huracanes y cada cual lo hace como puede… o como los preparan para hacerlo.

Cómo prepararse

Tanto la Cruz Roja Americana como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) entregan algunos datos para poder enfrentar un huracán. Ambas organizaciones recomiendan establecer un plan familiar de desalojo. Ese proceso consiste en tres pasos:

1.- Identifica a dónde podrías ir al salir de casa.

2.-Define los contactos en estos lugares.

3.-Escucha o lee algún medio de comunicación para mantenerte actualizado.

También exhorta a preparar un equipo de suministros para desastres. Entre los artículos se mencionan: botiquín de primeros auxilios; alimentos enlatados; abrelatas; galones de agua (mínimo tres por persona); ropa impermeable; baterías, radio y linternas; artículos especiales para bebés, ancianos, o familiares discapacitados; plan para proteger las propiedades contra vientos o inundaciones.

Ante las inundaciones se recomienda: reubicar (de ser necesario) el sistema de calefacción; instalar válvulas de retención en las líneas de drenaje; y situar bombas de sumidero con batería de respaldo y mantener los desagües libres de escombros.







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Versión Principiantes – A2


Cómo vivir en tierra de huracanes

Todos los años, desde junio hasta finales de noviembre, los habitantes de las islas del Caribe miran los reportes del estado del tiempo con mucho cuidado. Saber a tiempo la noticia de una tormenta tropical o un huracán puede significar la diferencia entre perderlo todo, incluso la vida.

Cuba es la isla mejor preparada para los huracanes. En 1963, pasó el huracán "Flora" que dejó 1200 muertos. Desde inicios del año 2000 Cuba ha sufrido el impacto de 29 ciclones de los cuales diez han sido tormentas tropicales y 19 huracanes, nueve de ellos de gran intensidad. El último fue Irma, que cruzó el 75% del país.

Desde 1986, los isleños realizan una práctica de prevención ante huracanes, lo cual ha servido para mejorar la percepción de peligro y darles a las personas el conocimiento para resguardarse. Cuba es un ejemplo, por eso la ONU la integró a la "Estrategia Internacional de Reducción de Desastres Naturales". La gente participa de las prácticas antes de cada temporada de huracanes: familias, defensa civil y Fuerzas Armadas Revolucionarias.

República Dominicana vive una realidad muy distinta. La percepción del peligro está directamente relacionada con el nivel educacional de las personas. El gobierno no le dedica tanto tiempo a la prevención como a la reconstrucción.

Otro problema es la falta de control sobre la edificación en zonas peligrosas. Muchas personas deciden construir en áreas vulnerables para lograr un desalojo y obtener una vivienda estatal. Muchos esperan hasta el último minuto para salir de la zona de peligro, poniendo su vida en riesgo.

Puerto Rico, fue el área más golpeada en 2017. Primero sufrió el paso de "Irma" y unas semanas después el de "María", el huracán más poderoso en cientos de años. Casi toda la infraestructura de la isla se perdió, los refugios no fueron suficientes, la ayuda tardó mucho en llegar y los boletos de avión llegaron a costar hasta 1000 dólares para salir de la isla hacia Estados Unidos.

¿De dónde viene el nombre huracán? Para los indígenas tainos, Juracán (el dios del mal) era quien provocaba los ciclones y huracanes en el Caribe. Algunos dicen que Juracán era una diosa, la "señora de los vientos", también conocida en la región del Caribe como Guabancex.

Comprensión

A continuación verás las preguntas de comprensión del texto. Lee y escucha el texto para responder a las preguntas. (Te recomendamos leer primero y escuchar después)

Cómo vivir en tierra de huracanes

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Gramática y Usos

A continuación encontrarás dos documentos PDF con la explicación del Uso y Gramática.

A1 ‘Vocabulario de Emergencias .

B1 ‘Imperativo No. .

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