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Desde 1982 que la selección peruana no asistía a un mundial de fútbol. El país ha tenido que esperar casi 40 años para poder ver su bandera flamear ante los ojos del planeta. Cantar el himno nacional en un partido mundialista será para el país la felicidad máxima. Algo realmente histórico. Pero no todo fue alegría; el proceso para clasificar resultó casi una operación a corazón abierto para cada peruano. En la última fecha contra Colombia estuvimos a 24 minutos de que el sueño se convirtiera en pesadilla

Texto y fotos: Christiam Palacios
País: Perú

engo 26 años y jamás vi a mi país tan unido como aquella noche del 15 de noviembre de 2017, en la última fecha de las clasificatorias mundialistas para Rusia 2018. Un país golpeado y desunido por la política, la corrupción, la droga y la violencia de género encuentra la felicidad y la unión en uno de los fenómenos sociales más banales del mundo, el fútbol.

Es que en este lado del continente, el balompié no es solo un deporte. Acá es diferente; es una pasión. Puedes perder, ganar o empatar pero lo que no puedes negociar es el sacrificio. Correr detrás de una pelota nunca cobra tanto sentido como cuando estás dentro de una cancha de fútbol y la gente te lo hace notar. Desde el halago y gesto más cariñoso, hasta el insulto y repudio más extremo por parte del hincha. Así de cambiante puede ser el ánimo de un seguidor del fútbol en Sudamérica.

Dado el alto nivel de competitividad entre las selecciones, ir al mundial en Sudamérica es mucho más difícil que en cualquier otro lado del mundo. Son cuatro cupos y medio (este “medio” va a un repechaje) que lo pelean 10 países. Hay tres eternos favoritos: Brasil, Argentina y Uruguay y otros tres que siempre están en la pelea: Chile, Colombia y Ecuador. Entre esas selecciones se reparten normalmente los cupos. Mucho más abajo en la tabla, aparecen Paraguay, Perú, Bolivia y Venezuela.

Perú, ¡al fin!

En este último proceso eliminatorio, Perú fue la sorpresa al lograr alcanzar el medio cupo (quinto puesto) por debajo de Brasil, Uruguay, Argentina y Colombia.

Se jugaba la fecha final de las eliminatorias. Colombia estaba derrotando a Perú en Lima y nos dejaba fuera de cualquier chance de ir a la copac. Corría el minuto 66 del partido y el árbitro pita una falta de tiro libre indirecto al borde del área colombiana en favor del equipo incaico.

Lo curioso es que Paolo Guerrero estaba tan concentrado en la jugada que no se percató de que era tiro libre indirecto. Él pateó directamente a la portería. El arquero colombiano David Ospina tampoco se había percatado de que era tiro libre indirecto e increíblemente tocó la pelota, se metió al arco con todo y balón; Perú empataba 1 a 1, marcador que a la postre sería el resultado final. Colombia quedaba en cuarto puesto y Perú en el quinto.

Obtener este puesto mandaba a Perú a jugar los partidos de repechaje (dos encuentros extras) de visitante y de local contra el ganador de las eliminatorias en Oceanía: Nueva Zelanda. Los partidos serían primero en Wellington y luego en Lima, el 10 y 15 de Noviembre, respectivamente.

El partido más importante

Días antes, recibimos una durísima noticia: Paolo Guerrero, capitán y máxima figura de la selección nacional, quedaba suspendido de este partido por dopaje. Se le suspendería temporalmente hasta que el caso sea resuelto. Así perdíamos a nuestro mejor jugador. Los fantasmas del fracaso y la derrota empezaban a rondar la cabeza de cada uno de los 30 millones de peruanos.

El partido de ida fue un aburrido 0 a 0 con pocas ocasiones de gol. Perú tuvo la iniciativa, pero al no poder vulnerar la portería neozelandesa tuvo que tomar resguardo en gran parte del segundo tiempo. La llave se definiría en Lima.

El partido de vuelta tuvo una expectativa enorme. Era el evento deportivo más esperado de los últimos 35 años. La presión era algo que no se podía explicar; los noticieros estaban informando las 24 horas del día cada detalle previo al partido. Era tema de conversación en calles, bares, colegios, universidades y cualquier lugar donde se reunía la gente. El 15 de noviembre se paralizó Lima; 90 minutos nos separaban de la noche más feliz.

Fue victoria para Perú 2 a 0. Volveríamos al mundial y tocaríamos el cielo con las manos. Se lloraba junto a cualquier persona; no importaba si lo conocías, o si al día siguiente trabajabas o estudiabas. Solo se quería celebrar.

El día posterior al partido el entonces presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, declaró feriado nacional única y exclusivamente debido a la clasificación a Rusia 2018. La selección peruana volverá a un mundial en junio y nada más parecía importarnos.

La voz del equipo

Sigan apoyando como lo vienen haciendo y nunca dejen de creer en la selección. Podemos ganar, perder o empatar pero que no les quepa dudas de que dejamos todo en la cancha, hasta la última gota de sudor”, así nos confiesa Carlos Cáceda Ollaguez, arquero que formó parte de la selección peruana durante el proceso eliminatorio para Rusia 2018.

Con 26 años, se encuentra actualmente en el club peruano Deportivo Municipal, pero ha pasado por equipos como Universitario de Deportes y Tiburones Rojos de Veracruz (México). El guardameta suplente afirma que el director técnico de la selección, Ricardo Gareca, ha sido clave en todo este proceso. “Nos habla con calma y sabiduría; es una persona muy directa y eso ayuda bastante al jugador. Nos enseñó a creer en nosotros y nos aconseja mucho sobre nuestra vida fuera del fútbol”.

Cáceda, hijo del exfutbolista Carlos Cáceda Reyes, señala que el DT también los aconseja fuera del ámbito laboral. “Él cree mucho en la familia, en casarnos y tener hijos. Nos dice que la vida del futbolista no es para siempre y que debemos invertir bien nuestro dinero para vivir tranquilos en nuestra vejez. Nos aconseja estudiar y pasar el tiempo libre con la familia. Eso es algo que nos descolocó un poco, porque no es normal que un técnico te de ese tipo de consejos”.

Fanatismo a toda prueba

Según datos de la FIFA, Perú es el segundo país que ha solicitado más entradas. Más de 1.3 millones de peticiones de boletos se han producido desde que se abrió el martes 5 de diciembre de 2017 la segunda venta tras conocerse los grupos del mundial.

Los fanáticos peruanos suman alegrías, pero también dudas. “Sé que no necesito visa para ir a Rusia, pero no sé si me alcance para comprar los boletos”, opina Luis, practicante de Marketing en una agencia. A su vez, Noelia, aeromoza, explica que “no tengo tiempo para estudiar ruso y he escuchado que en ese país no practican el inglés como segunda lengua. Creo que tendré problemas para comunicarme”.

“No importa si tenemos que endeudarnos o hipotecar la casa, vamos a Rusia así sea lo último que hagamos” nos respondía una familia entera que retiraba sus pasajes. El fervor es total.

Si bien no todos viajarán a Rusia para ver a la selección, la expectativa en el país crece cada día más. De hecho, Benjamín Chimoy, Embajador peruano en Rusia, asegura a la prensa que “actualmente, apenas radican 600 peruanos en el país. Calculamos que podrían venir al Mundial entre 15 mil y 20 mil compatriotas”. Es que 36 años sin un mundial de fútbol es mucho tiempo. Demasiado.

Algunos datos mundialeros

· Actualmente las agencias de viajes peruanas ofrecen paquetes para alentar a la selección nacional en Rusia. Los precios varían entre $ 7000 y $ 10 000 dólares.

· El tiempo de vuelo aproximado de Lima hasta Moscú es de entre 18 y 40 horas, con un máximo de tres escalas.

· Las entradas para la inauguración, fase de grupos, semifinales y final van desde $ 220 hasta $ 1100 dólares.

· Perú integrará el grupo C, junto a Francia, Dinamarca y Australia.

· El equipo recibe un monto de $ 1.5 millones de dólares para gastos de preparación y cuando haya terminado de jugar la fase de grupos (tres partidos obligatorios) se agregarán $ 8 000 000 dólares más.

· El primer puesto (campeón) de Rusia 2018 obtendrá $ 38 millones de dólares; para el segundo puesto (subcampeón), quedará la suma de $ 28 millones de dólares.







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Versión Principiantes – A2


36 años soñando con el Mundial

Después de 36 años Perú clasificó a la Copa del Mundo Rusia 2018. Fue un camino difícil que la mayoría de los peruanos sufrió. La noche del 15 de noviembre de 2017 fue histórica. La selección empató frente a Colombia y esto le aseguraba la oportunidad de ir a repechaje contra Nueva Zelanda. El héroe de la noche fue Paolo Guerrero, quien con un tiro libre consiguió el tanto.

El combinado incaico viajó a Nueva Zelanda para disputar el partido de ida que terminó empate 0-0, pero en Lima la selección ganó 2-0 y logró clasificar al mundial. Esa noche los peruanos festejaron y comenzaron a hacer planes para viajar a alentar a su selección.

Más de 1.3 millones de peticiones de boletos llegaron hasta la FIFA. "No importa si tenemos que endeudarnos o hipotecar la casa, vamos a Rusia así sea lo último que hagamos", nos respondía una familia entera que retiraba sus pasajes.

Benjamín Chimoy, Embajador peruano en Rusia, asegura a la prensa que "actualmente, apenas radican 600 peruanos en el país. Calculamos que podrían venir al mundial entre 15 mil y 20 mil compatriotas".

Noelia, aeromoza, explica que "no tengo tiempo para estudiar ruso y he escuchado que en ese país no hablan el inglés como segunda lengua. Creo que tendré problemas para comunicarme".

"Sé que no necesito visa para ir a Rusia, pero no sé si me alcance para comprar los boletos", opina Luis, practicante de Marketing en una agencia.

Es que 36 años sin un mundial de fútbol es mucho tiempo. Demasiado.

Comprensión

A continuación verás las preguntas de comprensión del texto. Lee y escucha el texto para responder a las preguntas. (Te recomendamos leer primero y escuchar después)

36 años soñando con el Mundial

Quiz

 

Gramática y Usos

A continuación encontrarás dos documentos PDF con la explicación del Uso y Gramática.

A1 ‘En la cancha, vocabulario básico .

B1 ‘Imperativo futbolero. .

Vocabulario

36 años soñando con el Mundial

Vocabulario Resumen.

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